
Aquellos que empezaron a leer Marvel en España a finales de los años sesenta y principios de los setenta lo hicieron de la manos de Ediciones Vértice.
En mi caso los conocí más bien cerca de mediados de la década de los setenta que de principios. O al menos eso supongo, asumiendo que es mucho mas probable que me acercase a esos tebeos con ocho años que con cinco o seis. Pero quizá me equivoco. Como sea, descubrí Vértice a tiempo de conocer y leer el famoso volumen uno de esa editorial: en formato aproximado A5 (15×21 cms, más o menos), interior a blanco y negro y lomo encolado, aquellos cómics tenían unas ciento veintiocho páginas… aunque solo publicaban dos números americanos, que en el original (de formato mayor, unos 17×26 cms), una vez quitados anuncios, ocupaban unas cuarenta y cuatro.
¿Cómo conseguía eso Vértice?
Muy sencillo. De cada página de Marvel sacaba dos (y a veces tres) en su versión española. El procedimiento tenía su miga.
Básicamente recortaban las viñetas, las ampliaban y las redistribuían en el espacio con el que contaban. Pero no solo eso. Al recortar y ampliar, era difícil que encajasen bien en la página. Quedarían incómodos huecos en ella que no serían precisamente muy estéticos y le harían preguntarse al lector qué faltaba ahí.
Así que también «ampliaban» esas viñetas: a veces en horizontal, otras en vértical, otras en ambos sentidos. El efecto era, digamos, chocante. A veces no quedaba mal, otras parecía un pegote no muy bien ensamblado y algunas directamente quedaba horripilante, especialmente cuando lo que tenían que ampliar incluía anatomía humana.
Estos días he estado trabajando un poco, por puro capricho y disfrute personal, en un proyecto que involucra, de momento, el número uno de la colección de los Cuatro Fantásticos de Vértice en ese volumen uno del que acabo de hablar.
Antes de mostraros de qué se trata, me gustaría enseñaros cómo eran esas ediciones y sus diferencias con el original de Marvel, así que vamos con unos ejemplos.

Aquí tenemos la primera página del número 1, a la izquierda, la versión de Vértice y a la derecha, la original de Marvel1. He puesto en gris y difuminado la parte del original que Vértice no usa en la página. Por un lado tenemos ese «Los cuatro fantásticos» que, tras usar como título, la editorial española se ve obligada luego a reproducir (en tamaño incluso mayor) dentro de la propia viñeta, perdiendo así el juego del original, donde la letras que se formaban en el cielo hacían al mismo tiempo de título del número. Se nota que han usado del original la parte del «FANTASTIC» y han tratado de crear con mayor o menos fortuna los efectos y tipografía similar en el «LOS CUATRO» y el «OS!».
Se ha separado esa parte de la muchedumbre de la zona inferior de la viñeta básicamente ampliando la nube y dejando en ella un montón de espacio vacío que no está en original, claro.
Lo más curioso de esa página es que en la parte inferior hay un espectador más. Si miramos la izquierda de la imagen original vemos que la última persona de la muchedumbre es una mujer pelirroja con gorrito azul , pero si la comparamos con la versión de Vértice vemos que a su izquierda hay una nueva persona, de espaldas, que no está en el cómic americano. Y con un traje a rayas diplomáticas, nada menos, toma derroche de imaginación. Es decir, tomaron una viñeta que en el original ya ocupaba todo el ancho de la página y la ampliaron por la izquierda. Curioso.

Segunda página de Vértice que, como se ve, usa las dos viñetas inferiores de la primera de Marvel. Y ahí es donde empezamos los añadidos en serio.
No solo se inventa un título que no está en el original por ninguna parte sino que lo que eran dos viñetas dispuestas en secuencia horizontal, aquí se ponen verticalmente, obligándolas a ocupar todo el ancho de la página. Con el resultado de que ambas cuentan con abundante espacio extra (sobre todo por los lados, pero también por arriba y abajo) que en el primer caso se ha rellenado dándole al policía en primer plano un hombro derecho y parte de un brazo y a los otros dos prolongando un poco su parte izquierda, mientras en la segunda viñeta se opta simplemente por extender por todas partes (bueno, por tres de las cuatro posibles) la pared de ladrillos.
Podría haber sido peor. Y lo será.
Comentar que ese tipo de «remontajes» son el paraíso del rotulista. Uno de los problemas al traducir cómic en inglés y encajar el texto en español en los bocadillos es que el texto traducido suele ocupar más que el original. Así que o hay que reducir la letra o hay que recortar el texto sin perder matices ni significado2. Aquí, sin embargo, no tenemos ese problema; de hecho uno de los métodos más habituales en Vértice para ampliar de forma fácil las viñetas es crear unos bocadillos inmensos donde el rotulista puede poner los tamaños de letra que quiera, que aún le va a sobrar espacio.
Lo que se ve muy bien en el siguiente ejemplo:

Tercera página de Vértice que, como vemos, usa la mitad superior de la segunda de Marvel.
Y esto ya es todo un festival de la «creatividad».
En el original tenemos tres viñetas dispuestas horizontalmente que en Vértice se transforman en dos en horizontal y una bajo ambas que ocupa todo el ancho de la página. En los dos primeros casos se añaden detalles relativamente pequeños: un cuadro en la parte izquierda de la primera viñeta y una mano y parte de la cortina en la derecha, se prolonga la ventana y el cuadro en la segunda… Pero en la tercera tenemos que «inventar» dos tercios del ancho y al menos un tercio del alto. Así que aparecen techos, una pared bien grande, un brazo completo (falta la mano, lástima), dos cuadros en la pared, un mueble…
Y, como decía, se aumenta el tamaño de los bocadillos de un modo considerable. Aún no de un modo extremo, pero se acabará llegando a eso.
El resto de la página del original de Marvel dará no para otra página en Vértice, sino para una y parte de otra más. Pero de momento aquí termina este pequeño repaso para que los más jóvenes veáis cómo leíamos los tebeos de Marvel las generaciones anteriores en nuestra tierna infancia en los últimos años del franquismo.
Espero que hay sido de vuestro interés.
Habrá una segunda parte en unos días.
NOTAS:
- Original relativamente. Lo único que he encontrado es una versión digital del cómic Marvel, que ha sido recoloreado. Creo que es el mismo proceso y colores que se usó para las ediciones de Marvel Masterworks, aunque no estoy seguro. En todo caso, habría preferido trabajar con un escaneado del número publicado, ya que la reconstrucción digital que tanto Marvel como DC hicieron en su momento del color, sobre todo en los números de los años sesenta, lo aplana en exceso y hace que se pierdan matices, por mucho que intente ser fiel a los tonos originales. ↩︎
- Recordemos los Pocket de ases de Bruguera, que tenían un formato muy semejante al del volumen 1 de Vértice, solo que estaban en color y no remontaban viñetas, simplemente reducían el tamaño del original para ajustarlo a su formato. El resultado eran unos bocadillos minúsculos donde había que hacer virguerías para encajar un texto que fuese inteligible. En muchos casos, en los Pocket de Ases los personajes parecían hablar en «telegramés». ↩︎